El presidente Alberto Fernández se despidió hoy de los trabajadores de Casa Rosada en uno de sus últimos días de mandato. Admitió su “enorme pesar” por no haber podido “resolver el problema de la pobreza”.
“Me voy con la tranquilidad de haber recompuesto el salario de los trabajadores estatales, aunque tengo un enorme pesar de no haber podido resolver el problema de la pobreza”, expresó el mandatario desde Casa Rosada.
“No quería irme sin dar las gracias a todos. Fueron cuatro años muy difíciles, tanto que mucho tiempo no pudimos compartirlo en los pasillos porque la pandemia nos obligó a trabajar a distancia, pero en todo momento estuvieron, trabajaron, hicieron lo que debemos hacer por este país que es ponerlo de pie”, inició en su exposición.
“Me voy con la tranquilidad de haber puesto todo lo que tenía que poner para ayudar, con la tranquilidad de que estamos dejando un país funcionando. El que me sucede no tiene que recibir un país que el año siguiente debe pagar 19 mil millones y al otro 18 mil como el que me tocó a mi”, declaró el presidente saliente.
“No tiene que recibir 10 puntos de desocupación, recibe la tasa más baja en muchos años; el que me sucede va a recibir 7 mil obras públicas nuevas, va a ver que hay 140 mil familias que no tienen problemas de viviendas porque el Estado se los dio, que hay 95 mil obras en proceso de construcción, y va a encontrar universidades en marcha y mejoradas”, resaltó.
“Me voy con la tranquilidad de no haber tomado nunca una decisión en contra de los que menos tienen”, subrayó con una copa de Sidra del Valle en mano. “Me voy por la misma puerta en la que entré, con el mismo auto con el que entré, y me voy a la misma casa de dónde salí”, finalizó Fernández.






