Este año se deben renovar las autoridades y Mauricio Macri aparece como la figura estelar para ocupar ese rol, aunque aún no definió oficialmente si apuesta a asumir el cargo. Por estas horas, un grupo de dirigentes del interior emitieron una carta al Consejo Directivo partidario para presionar a que las elecciones se realicen lo antes posible. Enfrente, Patricia Bullrich busca ganar tiempo para disputar el control del partido.
El 13 de diciembre hubo una reunión de los referentes del PRO en las oficinas de Macri en Olivos y decidieron solicitar al Poder Judicial una prórroga del comicio. Entre varios motivos, los referentes del espacio consideraron que era prudente alejar el cronograma electoral de la coyuntura política nacional, signada por los primeros días de gestión del nuevo Gobierno y el tratamiento de la Ley Ómnibus.
Macri y Bullrich tienen idéntica mirada respecto a ordenar el PRO para formalizar que sea un partido que coalige con La Libertad Avanza y respalde al Gobierno nacional. Sin embargo, Macri se niega a entregarle la llave del partido que fundó a la ministra de Seguridad. De igual modo, ella busca bloquear que el ex Jefe de Estado tome control total del partido amarillo.
Es una idea que no comparten otros dirigentes, como Horacio Rodríguez Larreta, que aún tiene ascendencia sobre un grupo de dirigentes partidarios en el interior. Está en desacuerdo con acercar el partido a Milei. De todos modos, el ex Jefe de Gobierno porteo no aspira hoy a presidir al PRO, aunque está activo y mueve hilos para impulsar a dirigentes de su cercanía.
La misiva de dirigentes del interior lleva la firma de 21 presidentes y referentes de distritos, con representación casi todas las provincias. Ese grupo tiene previsto hacer una reunión por Zoom esta tarde para seguir tratando el tema. A través de sus operadores políticos, Macri se contactó con varios líderes provinciales del PRO, para tantear el pulso de cara a la elección interna. En el macrismo consideran que hay una especie de “clamor” para pedir que Macri presida el partido. En el bullrichismo discrepan de esa idea y construyen su línea propia.
Macri y Bullrich llevan semanas sin hablarse, la relación está rota, y llevarán esas diferencias a la puja por la conducción del PRO. Los líderes del interior, a su vez, exigen que el partido deje de reportar a la Ciudad de Buenos Aires y adopte un esquema más federal. Por eso, se concertaron para mostrar volumen político y tener capacidad de presión.
Si Macri desiste de ir por la presidencia y Bullrich no busca la reelección, hay otros referentes que suenan para ese rol. En los corrillos del PRO se menciona a dirigentes como María Eugenia Vidal, Nacho Torres, gobernador de Chubut, y a Jorge Macri, jefe de Gobierno de la Ciudad, como posibles candidatos a ocupar ese lugar. Ninguno de los tres confirmó esa idea ni se autoproclamaron. Aunque están activos en la vida interna del partido y tienen sus preferencias.
Además de la presidencia, hay otros tres lugares estratégicos del partido que se disputarán como espacios de poder: las dos vicepresidencias y la secretaría general. Los referentes del interior pretenden tener protagonismo en el PRO, mientras que Macri y Bullrich pujan por el liderazgo.






