Justo Herrera, presidente del Tribunal de Faltas, habló con un medio local y se mostró en contra de la aplicabilidad de las fotomultas. Informó que todavía no hay avances en su puesta en marcha más allá de la instalación de algunos cinemómetros que no lograron el consenso en Concejo Deliberante ni a nivel social.
La empresa a cargo fue DETECTRA, propiedad de Mariano García, hijo del dueño de la firma que se instaló previamente de nombre CECAITRA y cuyo convenio se cayó cuando el Tribunal de Cuentas y el Concejo Deliberante señalaron que era una “contratación encubierta”.
Consultado por esta situación, Herrera aseguró que “es un contrato viejo”, pero lo realmente, llamativo vino cuando blanqueó que la gestión anterior lo presionó “de manera muy grande en algunos momentos porque faltaba la firma del Tribunal”.
Según Herrera, tal cual estaba presentado el proyecto solo respondía a fines netamente recaudatorios y no respetaba el espíritu sancionador y corrector del Tribunal de Faltas. “Si en algún momento la justicia de Faltas pierde ese objetivo y se vuelve recaudador, entonces perdió totalmente el sentido. La fotomulta aplicada así no servía, porque porque el cinemómetro no diferenciaba a un conductor que pasó a 46 km/h de otro que pasó a 246km/h. Si se aplicaba la misma sanción, el único interés era el de cobrar la multa y nada más”, alegó.
Y concluyó: “querían que a toda costa firme, me decían que podían cambiar las cosas, que después lo íbamos a ver, pero me opuse por que no se adecuaba a Ordenanza. Yo por lo menos no iba a participar de esto”.






