Boca logró ante Belgrano un triunfo importantísimo para lo que viene. Porque pudo dar vuelta otra vez un resultado, porque en la primera etapa se fue al descanso en desventaja de forma inmerecida y porque una noche se le volvió a abrir el arco a Edinson Cavani, un extraordinario goleador que atravesó por una sequía de ocho partidos sin convertir. Y no fue solo uno, sino que su reencuentro con la red fue por triplicado. La victoria le permite al xeneize acomodarse en la tabla de posiciones de la Zona B de la Copa de la Liga, en donde ahora se ubica en el quinto puesto con 12 puntos, uno más que Unión y uno menos que Racing, sus próximos rivales (en Santa Fe el miércoles y el domingo próximo en la Bombonera). El técnico Diego Martínez lo vivió a flor de piel, y terminó arrodillado cuando se confirmó el 2 a 1, en pausa por una supuesta posición adelantada de Cavani.