A partir de las 15, en el Salón Eva Perón, el jefe de Gabinete, Nicolás Posse y el ministro del Interior, Guillermo Francos, retomarán los diálogos que se habían terminado o espaciado con la caída del proyecto fundacional del Gobierno, la ley “Bases”.
La intención de los gobernadores de todos los signos políticos es, cuanto menos, escuchar a ver qué proponen los funcionarios de Milei. Tal y cómo lo dijo el Presidente en su discurso de la semana pasada, la clave para la firma del Pacto de Mayo es que la Ley de Bases para la Libertad de los Argentinos tenga aprobación parlamentaria.
Para incentivar a las provincias a acompañarla, insistirán con el apartado fiscal y la inclusión de la reversión del impuesto a las Ganancias. Este tributo es coparticipable y aliviaría la situación fiscal y financieras de las provincias, las cuales se vieron afectadas por la disminución de los envíos discrecionales desde Nación y la reestructuración de los fondos fiduciarios.
La reforma laboral va a ser uno de los segmentos que también se presentará en las próximas semanas. Milei y sus funcionarios ven que la determinación en la Corte Suprema sobre ese apartado del DNU 70/23 no se dará en el corto plazo, por lo que apuntan a conseguir la venia de los gobernadores para tener los votos y aprobarla en el Congreso.
En tanto, entre los gobernadores todavía persiste la incertidumbre de qué puede llegar a pasar con los artículos clave que no fueron apoyados durante el debate de la Ley Bases, tales como la asignación de facultades delegadas, la privatización de empresas públicas y la suba de retenciones en granos y bienes primarios clave.
Desde el Gobierno sostienen que la presentación de Ganancias debería funcionar como un facilitador para que estas cuestiones puedan tener más adhesiones que hace dos meses atrás. “El costo del ajuste tiene que ser compartido, no podemos hacer todo nosotros”, alegan.
Fuente: El cronista