Un juez federal de Garantías de la ciudad de Orán, en la provincia de Salta, formalizó una investigación penal contra la madre de una beba que fue entregada a una pareja de hermanos, quienes la trasladaron a la localidad boliviana de Bermejo de forma ilegal. Los tres acusados enfrentan ahora cargos por el delito de “supresión de estado civil” en calidad de coautores, cuya pena máxima establece seis años de prisión. “Acá está en juego lo que podría ser una red internacional de trata”, aseguró el magistrado.
Con la reciente aprobación del juez Gustavo Montoya, quedó activa la pesquisa contra Patsy Godoy, madre de la recién nacida, y los hermanos Evaristo y María Caiguara Ortiz. La acusación está en manos de la fiscal interina de la Sede Descentralizada de Orán, María del Carmen Núñez, quien logró que el magistrado dicte la prisión preventiva para los Caiguara Ortiz en virtud del posible “riesgo de fuga” de ambos, además de la fijación de ciertas restricciones para Godoy, quien permanecerá en libertad mientras dure el proceso pero no podrá acercarse a su hija.
En rigor, la fiscalía respaldó su acusación en el artículo 139 del Código Penal, que contempla penas de cárcel de entre dos a seis años para quienes “alteren o supriman la identidad de un menor de 10 años”. A su vez, el artículo 139 bis del mismo cuerpo legal castiga con sanciones de tres a diez años para quienes “faciliten, promuevan o intermedien” esta clase de delitos.
Según publicó este miércoles el Ministerio Público Fiscal (MPF), el caso comenzó el 9 de agosto tras una denuncia de Karina Segovia, gerente de Atención de las Personas del hospital San Vicente de Paul de Orán, sobre la desaparición de una beba recién nacida en ese establecimiento. Con la investigación en marcha, se determinó que Godoy había ingresado el 4 de agosto para dar a luz mediante una cesárea programada y, dos días después, fue dada de alta junto a su hija.
El protocolo hospitalario incluía una visita sanitaria tres días después, donde solo se encontró a la madre, quien alegó que la pequeña estaba internada por un problema de salud, algo que resultó ser falso. Esto activó una alerta en el hospital que llevó a la médica denunciante a trasladarse hasta la casa de Godoy. Si bien no la encontró en ese lugar, sí logró hablar con la madre, abuela de la recién nacida, quien le confirmó que la beba nunca había llegado a estar en esa vivienda.