Pero el sábado 3 de agosto Alberto Fernández se enteró de que el diario Clarín iba a dar a conocer la existencia de los mensajes explosivos que le había mandado Yañez a Cantero.
El ex presidente mandó mensajes a su entorno. Algunos se asustaron y salieron corriendo. Pablo Galindez, su medio hermano, fue el primero en llegar al departamento de Puerto Madero. Luego se sumaron Julio Vitobello y Alberto Iribarne, dos amigos de toda la vida. Entre todos lograron calmarlo.
Tras la revelación periodística, Fernández y Yañez volvieron comunicarse varias veces. La ex primera dama explotó luego de esos intercambios. El martes 6 de agosto, sin avisarle a nadie, llamó al juez Ercolini y dio a entender que el ex presidente la había amenazado para que no haga la denuncia. Ya era tarde. Apenas dos horas después, Ercolini impulsó las primeras medidas de prueba y le prohibió la salida del país al ex presidente. Era el comienzo de la causa judicial que conmociona al país.
A las 10:30 de este jueves está citada la periodista Alicia Barrios, quien tenía un vínculo con Yañez. “Fabiola explotó. Gracias a Dios. Pudo emerger de una relación tóxica. Su estado emocional, frágil, es la convalecencia de la enfermedad del alma, esa que no se ve a simple vista”, relató en una nota publicada en Infobae.
Y a las 12:30 deberá presentarse María Cantero, la histórica secretaria privada de Alberto Fernández. Su testimonio es clave. En su teléfono, secuestrado el 7 de marzo en el marco de la causa de corrupción de los seguros, se encontraron las fotos de Fabiola Yañez golpeada.