La decisión del gobierno de Salta de construir un alambrado en la frontera con Bolivia ha generado una fuerte tensión entre ambos países. A pesar de las quejas formales del gobierno boliviano, las autoridades argentinas aseguran que la medida es necesaria para reforzar los controles migratorios y combatir el contrabando.
El interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, afirmó que la construcción del muro, impulsada por el Ministerio de Seguridad argentino, forma parte del “Plan Güemes” para fortalecer las fronteras del norte del país. Zigarán justificó la medida argumentando que la falta de colaboración de las autoridades bolivianas en los controles migratorios ha generado un aumento del paso irregular de personas y mercaderías.
Esta decisión fue confirmada en el mediodía de hoy por el gobernador Gustavo Saenz a través de su cuenta de X:
https://x.com/gustavosaenzok/status/1883895505589342560?s=46
Por su parte, el gobierno boliviano expresó su preocupación por la decisión unilateral de Argentina, señalando que esta medida podría afectar las relaciones bilaterales y la convivencia pacífica entre ambos países. La cancillería boliviana ha solicitado información oficial a través de los canales diplomáticos para evaluar las acciones a seguir.






