Después de la derrota ante Newell’s en Rosario del fin de semana pasado, que le había cortado una racha de seis triunfos en el campeonato, el conjunto azul y oro sabía que necesitaba un triunfo para volver a lo más alto del grupo, al menos hasta el partido de Tigre, este lunes contra la Lepra.
Y desde el comienzo, el Xeneize se adueñó de la pelota, frente a un rival que le cedió la iniciativa y tomó una postura más defensiva, replegándose y esperando en campo propio la posibilidad de atacar mediante un contragolpe.
Pero el dominio posesional no estuvo acompañado de fluidez ni lucidez, por lo que el equipo de Fernando Gago empezó a chocar con las dos líneas del Guapo, una de cinco jugadores y otra de cuatro, sin poder acercarse al arquero Marcos Ledesma.
El elenco de Rubén Darío Insúa, cómodo con el partido, estuvo cerca de abrir el marcador con un cabezazo de Kevin Jappert, pero sobre el final de la etapa inicial terminó sufriendo: en la primera, lo salvó el árbitro Fernando Echenique, que anuló una conquista de Edinson Cavani por una (dudosa) falta a Ledesma.
Y en la segunda Boca no perdonó: Lautaro Blanco envió un gran centro desde la izquierda y Rodrigo Battaglia, solito y como centrodelantero, definió de primera para romper el cero en La Bombonera a los 40 minutos.






