Javier Milei aterrizó en Roma a las seis en punto (hora argentina) para iniciar una gira internacional que unirá Italia, El Vaticano, Francia e Israel. Tras la recepción formal bajo un calor empalagoso, el presidente y su comitiva subieron a los autos oficiales para desembarcar en un hotel de la Vía Veneto, a pocas cuadras de la Fontana de Trevi.
En la entrada del hotel se encontraban el canciller Gerardo Werthein y el CEO de YPF, Horacio Marín, quienes dieron la bienvenida al jefe de Estado. Milei saludó con calidez a Werthein, y encaró hacia el lobby rodeado por funcionarios y la custodia asignada por los carabineros italianos.
Detrás del presidente ingresaron al hotel Ambasciatori Karina Milei, -secretaria General de la Presidencia-, Manuel Adorni, legislador porteño electo, y el diputado nacional Fernando Iglesias.
A las tres de la tarde (hora argentina), Milei y Georgia Meloni se encontrarán en la firma de un convenio clave entre Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) y el Ente Nazionale Idrocarburi (ENI), que hacia adelante puede definir una alianza estratégica anclada en la producción gasífera de Vaca Muerta.
Milei y la premier italiana tienen coincidencias ideológicas además de su amistad personal. Miran la agenda global de idéntica manera y apuestan a una sociedad geopolítica que profundice las relaciones históricas entre Argentina e Italia.
Esta plataforma de consensos mutuos, que se fortaleció en los distintos encuentros que mantuvieron en Buenos Aires, Roma, Río de Janeiro, Apuglia y Washington, explican el acuerdo entre YPF y ENI.
Meloni carece de aliados políticos en América Latina, y a Milei le pasa lo mismo con Europa. A su vez, ambos jefes de Estado tienen un mandato largo, que les permite fijar estrategias diplomáticas con cierta previsibilidad.
En la cena que ofrece esta noche Meloni a Milei, se tratarán estos asuntos geopolíticos que deberían desembocar en un mayor intercambio económico y comercial entre Argentina e Italia.