En una clara demostración de fuerza dirigida al Gobierno nacional, una heterogénea mayoría opositora del Senado aprobó y giró a la Cámara de Diputados en revisión los proyectos de ley que obligan al Poder Ejecutivo a repartir con las provincias los recursos que viene reteniendo en materia de Aportes del Tesoro Nacional (ATN), de varios fondos fiduciarios y de una porción importante del impuesto a los Combustibles.
Se trata de una masa de fondos que la totalidad de los 23 gobernadores, más el jefe de Gobierno porteño, se pusieron de acuerdo en exigir su distribución a la administración de Javier Milei, al que acusan de sustentar la política de equilibrio fiscal reteniendo de manera indebida recursos que las provincias consideran que les corresponden. La iniciativa implica un cuestionamiento al Presidente y también a su ministro de Economía, Luis Caputo.
Los proyectos fueron votados sobre tablas, ya que no tenían dictamen de comisión, y resultaron aprobadas por 56 votos a favor y el solitario rechazo de Luis Juez (Pro-Córdoba) al término de una sesión que la Casa Rosada considera inválida, ya que fue iniciada sin que mediara una convocatoria oficial por parte de la presidenta de la Cámara alta, la vicepresidenta Victoria Villarruel. De hecho, el oficialismo abandonó el recinto luego de perder una discusión reglamentaria y se ausentó durante casi todo el debate.
La rebelión se produjo luego de que los mandatarios provinciales chocaran con la negativa del Poder Ejecutivo a responder a sus reclamos para que distribuya recursos que los distritos consideran propios. Sin una respuesta a sus pedidos, los caciques decidieron avanzar a pesar de las denuncias del oficialismo acerca de que las iniciativas alterarán el equilibrio fiscal.
A la delicada situación fiscal que atraviesan varios distritos se suma el traumático cierre de listas para las elecciones provinciales provocado por la negativa de un sector de la Casa Rosada, liderada por Karina Milei, a trabar alianzas en el interior del país.