El Gobierno reconoció que el contexto de alta volatilidad de las tasas de interés tendrá un impacto en la actividad económica, mientras se prepara para una nueva operación de deuda en pesos con la que buscará cubrir casi 14 billones de pesos, una nueva pulseada en la que se definirán tasas de interés y cuántos pesos podría quedar “sueltos”.
La admisión sobre el efecto en el ritmo de la economía fue verbalizado por el propio presidente Javier Milei, en su último discurso en la Bolsa de Comercio de Rosario. “¿Se va a desacelerar la actividad? Claro, obvio”, se preguntó retóricamente y respondió el jefe de Estado al describir los últimos pasos de la política monetaria y al explicar por qué cree que es lógica la volatilidad de las últimas semanas.
“El plan de desinflación permanece, y la consecuencia de esto es que suba la tasa de interés, pero lo que ustedes están viendo en materia de suba de tasa tiene que ver con un riesgo electoral, porque del otro lado están los kukas”, afirmó. Para Milei, el contexto parlamentario es clave: “Previo a un escenario tipo fin del mundo, que es lo que propone el kirchnerismo, donde por ejemplo en una sesión nos votaron 12 proyectos en contra, ¿qué pretendían de la tasa de interés?”.
Ajuste de condiciones
“Nosotros lo que hicimos es ajustar las condiciones ercado monetario a un año electoral, donde la oposición propone el fin del mundo. Frente a esa situación, si no nos rollean deuda, ¿qué es lo que hacemos? Aumentamos los encajes, hacemos aumentar la demanda de base monetaria”, remarcó.
Esa declaración es decisiva de cara a una nueva licitación de deuda en pesos este miércoles, en la que el nivel de refinanciación y la tasa de interés estarán en la mira del mercado.