La familia de Natalia Cruz dio a conocer más datos de la mujer asesinada este martes último en Campo Quijano. Fue pasada las 15 cuando el sospechoso salía del domicilio de la mujer a toda prisa. Trascendió que en el huída se cruzó con una hermana de la víctima y luego llamó a su madre para confesarle que se había mandado una “cagada”.
Personas cercanas a la joven aseguran que ella había solicitado en repetidas ocasiones una medida de protección (perimetral) para prohibir que el agresor se acercar. Sin embargo, no obtuvo respuesta, lo que habría contribuido a este trágico desenlace denuncia la familia.
Según testimonios, la madre de dos menores, estaba separada hacía un tiempo con Serapio. Sin embargo, él la seguía hostigando y, aparentemente, la convenció de quedarse con los niños en la casa del barrio Luz y Fuerza de Campo Quijano.
Fue una hermana de Cruz que ingreso primeramente a la vivienda por la parte trasera, ya que la entrada principal estaba bloqueada, y se encontró con la terrible escena. La víctima yacía en el piso, junto a la cama, herida y, aparentemente, con un cable en el cuello. El agresor la había golpeado y luego la ahorcó. Vecinos ayudaron a trasladar a la joven madre, pero falleció antes de llegar al hospital Francisco Herrera.
Hace más de nueve años, el 8 de diciembre de 2017, Rómulo Edgardo Córdova Marín, alias “El Ecuatoriano”, de 30 años, le arrebató la vida de manera cruel a la menor Amira Albana Vázquez, de 17 años, hermana de Natalia Cruz. El caso fue cerrado en ese entonces por la justicia como femicidio seguido de suicidio en 2017, un año crudo para la provincia en materia de violencia de género con 23 femicidios.