En términos operativos, la incorporación de este nuevo pozo permite ampliar la capacidad de captación y distribución, generando mayor previsibilidad en el suministro y reduciendo la vulnerabilidad ante picos de demanda o contingencias. Además, tendrá un rol clave al aportar agua a las reservas de las cisternas de Villa Güemes, lo que impactará de manera directa en el abastecimiento de distintos barrios.
De esta manera, no solo se beneficia al sector inmediato, sino que fortalece el sistema general de distribución, alcanzando a toda la ciudad de Tartagal más de 64.000 vecinos.