El seleccionado conducido por Lionel Scaloni cerró su preparación en el búnker del Sporting Kansas con un entrenamiento de alta intensidad. Las tareas se iniciaron en las instalaciones del Compass Minerals, donde el plantel realizó labores de fuerza en el gimnasio, para luego trasladarse a las canchas principales. Allí, los futbolistas ejecutaron circuitos de velocidad, reacción y remates al arco.
En la segunda parte de la sesión, el entrenador y sus colaboradores ajustaron los detalles estratégicos, priorizando la circulación limpia de la pelota, la presión alta y las transiciones rápidas en ataque.
Tras el cierre de las actividades, el búnker argentino se mudó oficialmente a Miami. En la ciudad de la Florida, el equipo llevará a cabo los últimos retoques tácticos y el reconocimiento del campo antes de la gran cita del viernes.