En las últimas horas, la Justicia procesó con prisión preventiva a Jorge Castillo, llamado “El Rey de La Salada”, acusado de ser el jefe de lo que fue la mayor feria clandestina de Latinoamérica.
El juez Luis Armella acusó a Castillo junto a Antonio Corrillo Torrez y Aldo Presa -histórico administrador de La Salada- de ser “jefes de una asociación ilícita, en concurso real con lavado de activos agravado por su realización por parte de una asociación o banda formada para la comisión continuada de hechos”, en un maratónico fallo de 341 páginas.
También procesó con prisión preventiva a Natalia Luengo, pareja de Castillo, su hijo Manuel, y su suegra, Nilda Arrieta, junto a otros doce sospechosos, entre ellos Guadalupe Presa, hija de Aldo, una figura prominente en sus negocios. Todos fueron considerados partícipes primarios de la misma asociación ilícita que explotaba los más de 6 mil puestos de la feria.