Luego de los trascendidos periodísticos que anticiparon que el grupo mexicano Alsea busca desprenderse de la operación de Burger King en la Argentina, una importante cadena de hamburgueserías local confirmó este martes que mantiene conversaciones avanzadas con el dueño de la firma de comida rápida para quedarse con la operación local.
Se trata del Grupo El Desembarco, que informó en un comunicado oficial que busca cerrar el acuerdo con el actual operador, después de implementar un análisis exhaustivo de las condiciones operativas, laborales y comerciales con el objetivo de “preservar los puestos de trabajo, mantener la red de proveedores locales y asegurar la continuidad de la operación de más de 100 locales en el país”. La noticia posiciona a El Desembarco como protagonista en la escena de fast food nacional y refuerza la competencia entre grandes marcas del rubro, donde conviven cadenas internacionales, empresas regionales y hamburgueserías artesanales.
“El Grupo Desembarco, dueño de las marcas El Desembarco, Mr. Tasty y Mila and Go, confirma que se encuentran en las últimas instancias de negociación para la adquisición de Burger King Argentina, actualmente operada por el grupo mexicano Alsea”, dice el parte de prensa oficializado hoy. Y además de ratificar que busca mantener los puestos de trabajo y proveedores, remarcó que “la operación representaría un paso decisivo en su plan de expansión y consolidación dentro del mercado gastronómico argentino”.
“Con experiencia comprobada en gestión, calidad y desarrollo de marcas propias, el grupo se ha posicionado como un actor clave en el segmento de hamburguesas y cocina urbana, combinando innovación, eficiencia operativa y un fuerte compromiso con la producción nacional; experiencia que busca llevar a nuevas localidades. La incorporación de Burger King permitiría potenciar sinergias con las operaciones actuales del grupo, ampliar su capacidad de gestión y fortalecer su estructura logística y de abastecimiento”, aseguró.
Respecto de las negociaciones, el grupo afirmó que “aún no han sido formalmente cerradas”, pero que “el proceso se encuentra avanzado y que podría realizarse algún anuncio referido en las próximas semanas”.
En el caso argentino, la negociación involucra la totalidad de los locales de Burger King, que supera las 100 unidades y que emplea a cientos de trabajadores de manera directa e indirecta. Las tiendas se distribuyen en Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Corrientes, Neuquén, Mendoza, San Luis, San Juan, Salta, Tucumán y Chaco.
El mandato de venta lo recibió el banco BBVA, que se encargó de buscar potenciales compradores tanto en fondos de inversión como en operadores gastronómicos del segmento fast food. Entre los nombres que circularon en el sector en las últimas semanas figuraron Inverlat, dueño de las licencias de Wendy’s, KFC, Havanna y Fenoglio, además del holding Desarrolladora Gastronómica y el grupo ecuatoriano Int Food Services, todos con presencia activa en la región.