Durante la noche y madrugada de este jueves, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) llevaron a cabo nuevos ataques en Beirut, Líbano, contra instalaciones utilizadas por el grupo terrorista Hezbollah, los cuales incluyeron una sede empleada por la unidad aérea de la organización.
Estos bombardeos forman parte de una ola de ofensivas dirigidas a varias sedes de la milicia respaldada por Irán en la capital libanesa, que, según el Ejército israelí, estaban destinadas a planificar y ejecutar acciones contra las fuerzas israelíes y la población civil.
Antes de los ataques, las FDI implementaron medidas para minimizar el riesgo para la población civil, como advertencias anticipadas, uso de armas de precisión y observaciones aéreas. El Ejército israelí afirmó que responderá con firmeza a la decisión de Hezbollah de sumarse a la campaña, bajo el amparo del régimen iraní, y que no permitirá daños a los residentes de Israel.
Washington comunicó a través del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) que el grupo de ataque del portaaviones USS Gerald R. Ford continúa con sus operaciones “24 horas al día” en respaldo a la operación “Furia Épica” desde el mar Mediterráneo.
La misión estadounidense se desarrolla junto con otro grupo de ataque de portaaviones en Medio Oriente. “Las fuerzas estadounidenses están presionando a Irán desde el mar”, comunicó el comando liderado por el almirante Charles B. Cooper.