Llegó la hora de la verdad para el combinado dirigido por Lionel Scaloni. Este viernes arranca la fase eliminatoria para el vigente campeón del mundo, que tendrá que verse las caras con un rival tan inesperado como peligroso: Cabo Verde. El encuentro se disputará en un repleto Hard Rock Stadium de Miami Gardens, bajo el arbitraje del canadiense Drew Fischer.
Argentina llega a este cruce en un estado de forma óptimo. Clasificó como líder absoluta de su zona tras vencer de manera consecutiva a Argelia (3-0), Austria (2-2) y Jordania (3-1). Su capitán y máximo estandarte, Lionel Messi, atraviesa un torneo pletórico liderando la tabla de goleadores con 6 tantos en apenas tres partidos. Para este compromiso, Scaloni mantendrá la base titular con la clásica duda en la delantera entre Lautaro Martínez y Julián Álvarez.
Por su parte, el presidente de Cabo Verde, José Maria Neves, encendió la previa al declarar que su plantel jugará “sin ningún miedo” y con la resiliencia que caracteriza a su pueblo. Los africanos hicieron historia en su debut absoluto en una Copa del Mundo al avanzar como segundos del Grupo H tras rescatar valiosos empates frente a España (0-0), Uruguay (2-2) y Arabia Saudita (0-0). El seleccionado comandado por Bubista cuenta con una particularidad: 14 de sus 26 convocados son hijos de la diáspora reclutados en países como Países Bajos, Portugal y Francia, lo que conforma un bloque físico, ordenado y tácticamente disciplinado.
El ganador de esta llave esperará en la ronda de octavos de final al vencedor del partido entre Australia y Egipto, que se disputa el mismo día.