Boca le ganó por 1-0 a O’Higgins en la Bombonera el partido de ida por los playoffs de la Copa Sudamericana, pero la diferencia se sintió insuficiente como para viajar a Chile con tranquilidad para la revancha del jueves próximo. Necesitará cerrar la serie del otro lado de la cordillera con mejor puntería que en la Bombonera para avanzar a los octavos de final, más allá de que logró una ventaja motivante.
Estuvo incómodo en la primera parte del juego, donde el conjunto de Rancagua tuvo llegadas muy claras, pero apareció la jerarquía de Leandro Paredes para asistir genialmente a Miguel Merentiel y la frialdad del uruguayo para convertir en el mano a mano. Así, se fue al descanso arriba en el marcador y con el control de la pelota.
En el segundo tiempo, a partir de lo que generaba con la velocidad de Sebastián Villa y la frescura de los chicos, especialmente Leonel Flores y Dylan Gorosito, pudo aumentar la diferencia, pero estuvo muy impreciso de cara al arco. Entonces, no aprovechó su mejor momento en el juego y al final sufrió algunos revolcones. Buscó el segundo gol, para tener más tranquilidad para el cierre de la llave, pero falló una y otra vez en la puntada final, con los remates y los centros bajos. Atacó mucho, sobre todo por los costados, pero definió casi siempre mal.