Mauricio Macri y Javier Milei preparan una reunión para definir el apoyo de gobernabilidad del PRO a 12 días de la asunción del presidente electo. Tratarán el armado de las segundas líneas de los ministerios y el apoyo en el Congreso.

El encuentro se concretará luego de que el presidente electo vuelva de Estados Unidos. Ayer estuvo en Nueva York, donde visitó la tumba del rabino Menachem Mendel Schneerson, más conocido como “el rebe de Lubavitch”, y almorzó con el expresidente Bill Clinton.

El libertario viajó a Washington a la tarde y hoy tendrá reuniones con la secretaría del Tesoro, el Departamento de Estado y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Lo acompañan el futuro jefe de gabinete, Nicolás Posse, y el eventual ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo.

Por su parte, Macri volvió ayer de su viaje por Dubái, en el que buscó financiamiento para la construcción de un nuevo estadio para Boca Juniors.

Según relataron desde el PRO, Macri no fue a ejercer presión sobre los nombramientos, sino a ofrecer ayuda para gobernar. Lo propio hizo el miércoles pasado el exsecretario general de Presidencia Fernando De Andreis cuando fue al Libertador para hablar con Santiago Caputo, asesor de confianza de Milei.

Tanto Macri como De Andreis dejaron en claro que si La Libertad Avanza no los necesitaba, no iban a poner palos en la rueda, pero que querían tener una confirmación para arrancar a trabajar a la par. En ese contexto, surgió la idea de que Sebastián De Luca se sume al equipo del futuro ministro del Interior, Guillermo Francos. La iniciativa no prosperó.