El mega decreto de desregulación económica y laboral de Javier Milei enfrenta un panorama incierto en el Congreso de la Nación. Al rechazo inmediato del peronismo, la Coalición Cívica y la izquierda, luego se sumaron voces críticas del radicalismo y los partidos provinciales, que si bien aclararon que comparten algunos de los objetivos de fondo, rechazan la forma en que decidió avanzar el gobierno libertario.

A través de un comunicado, la Mesa Nacional de la UCR le pidió hoy a Milei que convoque a sesiones extraordinarias del Congreso para poder tratar cada iniciativa por separado. “Por la vía del DNU resulta imposible hacer este trabajo, porque solo se puede aprobar o rechazar en su totalidad. Y en el contenido hay cuestiones positivas, pero también otras muy preocupantes”, señalaron desde el partido que eligió como presidente a Martín Lousteau.

En ese sentido, le pidieron al Poder Ejecutivo que envíe al Congreso un proyecto de ley “espejo”, es decir, que contenga los mismos puntos que el DNU pero que sea debidamente tratado por ambas Cámaras.

Hasta el momento, quienes mayor respaldo expresaron por las medidas anunciadas fueron los diputados del PRO, en lo que parece un guiño político hacia los libertarios. Sin embargo, los 40 diputados encolumnados detrás de Cristian Ritondo y los 38 libertarios necesitan sumar muchos aliados si quieren “blindar” las decisiones del Presidente.