Con la presencia del jefe de Gabinete, Guillermo Francos, en el Congreso, los libertarios lograron ayer tener el dictamen del proyecto de Ley de Bases en una jornada frenética que incluyó un cuarto intermedio del plenario de las comisiones de Legislación General, Presupuesto y Hacienda y Asuntos Constitucionales.
El paso que sigue es llegar al recinto: el llamado a sesión es inminente. El oficialismo, como lo hizo en Diputados, tendrá la misma estrategia: se discutirán en conjunto ambos proyectos, Bases y paquete fiscal, y se votarán por separado.
Victoria Villarruel, presidenta del Cuerpo, tendrá que ponerle fecha a la sesión, que será entre la primera y la segunda semana de junio. El oficialismo tendrá que asegurarse el quórum para iniciar la sesión, 37 senadores. Y luego ese número para aprobar en general y en particular las iniciativas.
Los dictámenes cuentan con el respaldo de La Libertad Avanza y varios senadores del ala dialoguista. Pero contienen muchas firmas en disidencia. Esto quiere decir que en el debate en particular, el oficialismo podría perder algún artículo o capítulo de los proyectos. Se sumarían a esos rechazos los votos negativos de UxP.