Tras la sanción de la Ley Bases y del paquete fiscal, que acapararon la discusión parlamentaria en este primer semestre del año, y en medio de la turbulencia del programa económico evidenciada en estas horas por una negativa reacción de los mercados al anuncio del viernes, el Gobierno empezó a trabajar este lunes en el “paquete electoral” que la Casa Rosada apunta a enviar al Congreso después del receso de invierno, urgido por los tiempos que demandan la preparación de la logística de las elecciones de medio término del próximo año.
El domingo, en el inicio de lo que Javier Milei definió como la “fase 2″ de su programa de Gobierno, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, hizo un balance post sanción de la ley de bases y confirmó lo que, semanas atrás, había adelantado este medio: la decisión de avanzar, e intentar consensuar con los aliados, una serie de reformas en materia política y electoral en el tercer trimestre del año.
Miguel Ángel Pichetto, un legislador clave en este primer semestre, que preside la bancada Hacemos Coalición Federal, pidió leyes más específicas, y no megaproyectos como el que recién tuvo el visto bueno del Congreso la semana pasada. Milei ya anunció el envío de la “Ley de Hojarasca” que tiene en Federico Sturzenegger, que se prepara para desembarcar esta semana como ministro, a su principal creador.
Las fuentes consultadas sí reconocieron que, por la complejidad de la logística electoral, los cambios en en materia electoral deberían ser aprobados antes de noviembre para que lleguen a implementarse en las elecciones del 2025. Si no, podrían quedar directamente para las presidenciales del 2027. “Hay procesos licitatorios para la impresión de boletas o la compra de urnas que empiezan en octubre o en noviembre de este año”, resaltaron.
Según trascendió, en el inicio de la reunión de este lunes se hizo mención a la información que circuló el fin de semana, y que el domingo sorprendió en la tapa de un matutino, de bajar a 13 años la edad inicial -actualmente es a partir de los 16- para poder votar de manera optativa. Las fuentes coincidieron, sin embargo, en que ese hipotético plan fue descartado de plano. Es más: nadie tiene muy en claro quién o quiénes sugirieron esa posible modificación. Y si fue un globo de ensayo para testear la respuesta del sistema político. La información llamó la atención de un sector de la oposición y los aliados que, en principio, reaccionaron de manera negativa.
Por el contrario, el Gobierno sí prevé avanzar en la eliminación de las primarias, aún a sabiendas de la resistencia que puede suscitar ese rubro en la oposición peronista e incluso en los bloques dialoguistas. “La idea es ir a fondo, después hay tiempo para retroceder o negociar”, abundaron las fuentes.

Fuente: Con información de Infobae