Las consultoras que miden la variación semanal de precios en alimentos y bebidas observaron que en la última parte de enero los precios tomaron una velocidad mayor en comparación con el comienzo del mes, aunque aún así anticipan que el índice general será algo menor al 2,7% mensual con el que cerró el 2024.
La parte final del año pasado mostró una aceleración del IPC desde 2,4% de noviembre, y a pesar de ubicarse por encima de la referencia de 2,5% planteada por el Gobierno nacional, el equipo económico decidió activar tras ese dato un crawling peg más bajo para el tipo de cambio oficial, que desde el 1° de febrero pasará a moverse a ritmo de 1% mensual.
Esa es la velocidad a la que el Ministerio de Economía apunta a que tiendan a converger los bienes, que explican cerca de un 65% de la canasta que toma en consideración el Indec para elaborar el índice de precios, más allá de los servicios.
Según EcoGo, por ejemplo, en la cuarta semana del mes, los alimentos tuvieron una leve desaceleración (en relación a la tercera) y registraron una suba del 0,7 por ciento. En las dos primeras semanas del mes había sido de 0,5% semanal.
En tanto, Econviews midió -en su caso para la tercera semana del mes- una suba del 0,9%, lo que también contrasta con el 0,1% de la primera semana de enero. “Este aumento se explica principalmente por carnes (1,4%), bebidas (0,9%) y verdulería (3,4%)”, aseguró Leila García Kerman, economista de esa consultora.
“En el rubro verdulería, se destacan las subas en el tomate redondo (24,7%), la cebolla (18,6%) y el limón (8,2%), compensadas por las bajas en la papa (-12,1%) y la lechuga (-3,1%)”, detalló. Respecto a la proyección de IPC general, García Kerman la ubicó en torno a 2,7%, lo que sería similar en este caso al índice de diciembre.