A diferencia de lo que ocurrió durante las últimas semanas, este lunes a las 9.25, el presidente Javier Milei llegó a Casa Rosada, atravesó el patio de los Bustos y se dispuso a esperar a la plana completa de su Gabinete para iniciar la reunión que convocó para las 10. Luego de 23 días de reclusión en la quinta de Olivos, con la agenda en secreto, el mandatario decidió involucrarse de lleno en la actividad legislativa que configura la dinámica de gestión.
Desde las 10, se dan cita en el Salón Eva Perón los ministros y secretarios que auxilian en la diaria al libertario. El último intercambio del estilo data del pasado 9 de julio y se llamó a última hora tras el Te Deum por la fecha patria. Hasta entonces, la mesa política tomó a cargo la determinación de procesar las principales definiciones políticas.
Durante las últimas reuniones, el Presidente dedicó varios minutos para brindar un panorama detallado de la situación económica y se espera que en esta ocasión reitere lo que expuso durante sus últimas dos apariciones de la última semana, en la que realizó una exhaustiva defensa del programa y rechazó la premisa de que haya gente que no llega a fin de mes.
No obstante, hay algunas voces disonantes como la de la senadora Patricia Bullrich, quien hizo pública la necesidad de que haya “más velocidad en los resultados” para que la sociedad sienta una mejora en los bolsillos. Si bien ratificó el rumbo, pidió celeridad “para que el cambio se sienta en la vida cotidiana”.