Lionel Messi reforzó en España su condición de embajador deportivo de Argentina, con una agenda en Oviedo que combinó el afecto del público, actividades con estudiantes y reconocimientos de la Casa Real. Este viernes recibirá el Premio Princesa de Asturias de los Deportes, uno de los galardones más prestigiosos del mundo hispanohablante.
El futbolista regresó al país donde se formó y desarrolló la mayor parte de su carrera profesional con el Barcelona. Su paso por Asturias, acompañado por Antonela Roccuzzo, estuvo atravesado por muestras de cercanía de los aficionados y por actos oficiales que destacaron su trayectoria, su influencia en el fútbol y su tarea solidaria.
Messi llegó a Oviedo el jueves y fue recibido por cientos de personas frente al Hotel de la Reconquista. Firmó autógrafos, posó para fotografías y agradeció el recibimiento. “Hacía mucho tiempo que no venía por España y poder llegar y recibir este cariño otra vez es una felicidad enorme y un privilegio”, afirmó.
El capitán de la selección argentina volvió a un país al que está ligado desde su adolescencia. Vivió más de dos décadas en España, donde creció como futbolista, integró las divisiones juveniles del Barcelona y construyó una carrera que lo llevó a convertirse en una referencia mundial del deporte.
Antes de la ceremonia de entrega, Messi participó de un encuentro con la comunidad educativa en el Palacio de los Deportes de Oviedo, junto al exfutbolista español Santi Cazorla. La actividad reunió a más de 6.000 personas, en su mayoría niños y jóvenes.