Luego de una conciliación de tres horas en el juzgado civil N° 11 de la Capital Federal, de la que participaron los apoderados del oficialismo y la oposición de Boca Juniors, las partes no llegaron a un acuerdo y las elecciones que estaban pactadas para este domingo 3 de diciembre en la Bombonera por el momento quedaron suspendidas. Queda una luz de esperanza: que el cónclave posterior en el que se propuso que dos peritos auditen el padrón electoral sea el puntapié inicial de un arreglo veloz y mañana, ante la jueza Alejandra Abrevaya, presenten las bases para que el acto pueda efectuarse.

El oficialismo llegó a las 12, representado por el actual secretario general y miembro de la Junta Electoral Ricardo Rosica, y Walter Krieger, quien acompañó a Riquelme en su última conferencia de prensa, aceptó que 3.660 socios podrían entrar dentro de las irregularidades que denuncian sus rivales políticos, y propusieron que votaran en una urna aparte. La oposición arribó al mitín a las 12.30, con Javier Medin (hombre de confianza de Macri y candidato a vocal de la lista de Ibarra) y Sebastián Silvestri (miembro de la Junta Electoral durante los ocho años de gestión de Angelici) a la cabeza, concluyeron que en realidad eran 5.780 los socios “irregulares”. El oficialismo instó a que entonces esos asociados sufragaran de forma separada, pero la oposición se negó a esa posibilidad, requirió que los quitaran del padrón. Y ahí se empantanó todo.

El miércoles, a más tardar, el caso pasará a Cámara, porque hay 72 horas de margen para las partes. Si la Cámara da de baja la cautelar de la jueza, los comicios serán el 17. Si la mantiene, hay que esperar la resolución de fondo de la jueza, que aún no trabajó esa parte del expediente. Y con los pasos procesales lógicos no habrá espacio para que las urnas se abran este año.

Fuente: Infobae